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Canelo-Chávez rememora combate entre Casanova y Kid Azteca

Ante la cercanía del que podría ser mediáticamente el combate más importante en la historia del boxeo en México, mismo que protagonizarán el tapatío Saúl ‘Canelo’ Álvarez y el culiacanense Julio Cesar Chávez Jr., medios de comunicación y aficionados rememoran constantemente grandes enfrentamientos entre mexicanos. Entre los que más se escuchan son las trilogías Barrera-Morales y Olivares-Castillo y ‘la batalla de las Zetas’ Zárate vs. Zamora.

Algunos otros choques resaltan en el imaginario del fanático, pero muy pocas veces lo hace el que ocurrió el 16 de mayo de 1936 en la Arena Nacional de la Ciudad de México, entre el primer ídolo del boxeo mexicano Rodolfo ‘Chango’ Casanova y el eterno campeón nacional welter Luis Villanueva, mejor conocido como Kid Azteca.

Han pasado 80 años desde la celebración de una justa de la que, si hiciéramos un paralelismo con la que se efectuará este 6 de mayo de 2017 entre Canelo y Chávez Jr., nos percataríamos de lo parecidas que son entre sí y que el resultado de aquel choque podría darnos luz sobre la batalla que se avecina.

Saúl Álvarez entrará en la reyerta como soberano en dos divisiones de peso, ostentando el cinturón súper welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y siendo el legítimo campeón de la división de peso medio, a pesar de que no mantiene físicamente alguna faja de los cuatro entes rectores.

Rodolfo Casanova tenía en su poder de forma simultánea los cintos nacionales pluma y ligero. Lo que hablaba del gran momento que estaba viviendo en su carrera, el cual lo proyectaba como la máxima figura del pugilismo mexicano.

Pero su éxito trascendía más allá de la escena nacional, pues tras el rescate del que fue objeto por parte del mánager Luis Morales, hilvanó importantes victorias sobre los mejores plumas del orbe, incluido el campeón reinante Freddie Miller.

Julio Cesar Chávez Jr. se presenta a la batalla del 6 de mayo, habiendo pasado ya por su mejor momento, pues parece lejana aquella época en la que realizó tres defensas exitosas de la correa mediana del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y tuvo al borde del nocaut al que entonces fuera el verdadero rey del peso medio el argentino Sergio Martínez.

Hoy suma dos descalabros en sus últimos seis combates y una de sus cuatro victorias, ante Brian Vera, fue tan polémica que ameritó revancha.

Si bien en 1936 Kid Azteca se mantenía como jerarca welter en el país, su etapa como serio aspirante al título del mundo había finalizado. La derrota en mayo de 1935 ante el holandés Bep Van Klaveren lo dejó fuera de la carrera por contender ante el campeón de los welter Barney Ross.

Azteca llegó a ser el cuarto welter del mundo por la Asociación Nacional de Boxeo (NBA, por sus siglas en inglés) y número dos por la revista The Ring. Los triunfos sobre Ceferino García, Young Peter Jackson, Baby Joe Gans, Ritchie Mack, Kenny LaSalle y Eddie Kid Wolfe, dejaban testimonio de la potencial amenaza que significaría para Ross, quien dicho sea de paso declinó varias ofertas para medirse a Villanueva.

“El boxeo es de momentos y este es el momento del Canelo,” reconoció con molestia ‘El Cesar del Boxeo’ Julio Cesar Chávez durante un programa de televisión, y pareciera que está mucho más deseoso que el propio ‘Junior’ de que el 6 de mayo caiga el jalisciense.

Eduardo Lamazón, analista e historiador, publicó hace unos meses en twitter que Chávez Sr. le confió que “mi hijo puede perder contra cualquiera, vale madres, pero no puede perder con este cabrón”.

Eso nos hace evocar la ‘mala sangre’ que existía entre ‘El Tío’ Torres y su antiguo pupilo Rodolfo Casanova, quien venció a sus protegidos Manuel Villa y Juan Zurita y burlonamente aseguraba que “me echan al establo del Tío en el ring la misma noche y a todos les gano”.

Antes de aquel histórico pleito en el que Torres buscaba a toda costa parar al ex nevero de la lagunilla, declaró que “ahora no va a ser Zurita el que le va a pegar, sino Kid Azteca, y hay que recordar que el Chango no aguanta.”

“‘Canelo’ siempre ha peleado en un estado de confort, siempre ha sido el más fuerte, el más grande, pero está vez va a ser Julio el más fuerte, el más grande. Ahí van a cambiar las cosas, vamos a llevar a ‘Canelo’ a tierras desconocidas,” advirtió Chávez Sr. durante una transmisión especial de TV Azteca.

En sus anteriores contiendas, el Canelo marcó en la báscula 154 libras (69,85 kg.) y Julio Cesar Chávez Jr. lo hizo en 167.9 (76,15 kg.). Contractualmente el careo fue pactado en 164.5 libras (74,61 kg.), lo que significa que el primero tendrá que subir 10.5 libras y el segundo bajar 3.4 libras.

Por cada libra que alguno de los dos se pase en la ceremonia del pesaje, tendrá que pagar $ 1 millón de dólares como indemnización al afectado.

Al llegar al match, Casanova era un natural de las 135 libras (61,23 kg.) y Azteca un natural de las 147 (66,67 kg.), y por contrato ambos púgiles se obligaban a marcar 139 libras (60 kg.) o en su defecto pagar al contrario una penalización del 25% de su bolsa por pasarse de lo estipulado.

Para el Canelo-Chávez, enfrentamiento que se llevará a cabo en la T-Mobile Arena de Las Vegas, EE.UU., se pusieron a la venta 20 mil 48 boletos, los cuales volaron en diez días. Algo similar ocurrió en el Casanova-Azteca cuando más de 6 mil almas abarrotaron la Arena Nacional y se rompió record de recaudación.

La tarde de la pelea, Luis Villanueva falló en la báscula, pasándose por más de 4 libras, aun cuando una semana antes en el mismo escenario se presentó en una exhibición a tres rounds, en la que confiado dijo que la reducción de peso no le daría problemas.

“Fui víctima de una triquiñuela cuando supe que el Kid prefería perder el ‘forfeit’, con el ánimo de estar más seguro de la victoria,” escribió el mánager Luis Morales en una carta dirigida a la revista ‘El Ring’, agregando que: “yo creí que la amenaza del descuento de un 25% de su bolsa era suficiente para hacerlo bajar. Desgraciadamente no recordé que Azteca aún con el descuento ganaba el sábado más dinero del que haya ganado en su vida”.

A pesar de que el ‘Kid de Tepito’ tomó sus reservas, vivió un infierno sobre el ring ante un veloz Casanova al que jamás pudo encontrar; por el contrario, durante ocho rounds el ‘Chango’ se encargó de darle una golpiza tal, que las marcadas ventajas de estatura, alcance, tonelaje y punch fueron reducidas a simple anécdota.

“Fue un fracaso doloroso el del Kid. Es un buen peleador, pero al igual que otros muchos buenos peleadores mexicanos, ha tenido la poca fortuna de boxear en época de Casanova,” escribió para ‘El Ring’ el periodista Carlos Vera.

Kid Ateca en su autobiografía ‘30 años en el ring’ reconoció que Rodolfo estaba “en sus días de gloria” y que “peleó como nunca lo había hecho y en una pelea de locura, por estar las opiniones divididas entre el público, al fin ganó el que estuvo mejor”.

Javier Zea Salas en la biografía que escribió sobre el ‘Chango’, detalló que “fue una gran hombrada esta de Casanova. Lo fue. Comenzó con una hablada y después supo sostener sobre el ring lo que había dicho en los periódicos. Ya no era su consagración, puesto que mucho tiempo antes lo había sido. Fue su exaltación como ídolo único y verdadero de los aficionados mexicanos”.

El historiador Víctor Cota señaló en una publicación especial de Estrellas Del Deporte que “fue excesivo el esfuerzo realizado por Azteca para bajar de peso. Subió al cuadrilátero muy débil y no pudo pelear como siempre”.

En el libro ‘Confesiones de Kid Azteca’, Noé Cubas Colmenares alegó que esa contienda “nunca debió ser, pero era necesaria por cuestión de taquilla […] Al celebrarse y a pesar la pasión que despertó y la riqueza que dejó (para los organizadores, naturalmente), no tuvo más interés que el que se impone ventajosamente al aficionado, engañándolo”.

“Todos sabíamos de sobra que por bueno que sea un hombre pequeño no puede derrotar a un buen hombre grande… todos, menos el Chango: le perdió el respeto al de Tepito, si es que lo tuvo alguna vez. Sacó a relucir sus enormes facultades y punch de espanto y ganó la decisión,” escribió el profesor Guillermo Ortega Vargas en su libro ‘Historia del Boxeo Mexicano’.

Al Igual que el ex nevero, El “Canelo” fue quien propuso la confrontación, teniendo claro que, como explica en ‘Del Boxeo’ la novelista Joyce Carol Oates: “suele suceder que un boxeador invita al desastre cuando pelea fuera de su categoría de peso: puede subir, pero es muy probable que no pueda llevar consigo su pegada.”

Ante ello utilizó el ‘catchweight’ (peso pactado), recurso que se fraguó como un mecanismo para nivelar los cotejos, haciendo que artificialmente dos púgiles se encuentren en un punto intermedio, subiendo de peso a uno de ellos y al otro bajándolo a un límite en el que sus ventajas de talla sean reducidas por la deficiente recuperación que pueda acarrearle hacer menos tonelaje del acostumbrado. Pero en la realidad, el mayor afectado tiende a ser el que baja y no el que sube (https://goo.gl/66Nq0u).

Eso se espera que ocurra el sábado, sin embargo, Julio Cesar Chávez Jr. tiene en su esquina a un experto en nutrición y acondicionamiento físico como Ángel “Memo” Heredia y su entrenador es el Salón de la Fama Ignacio Beristain, quien presume que “para mí poner en peso a un peleador es más fácil que encuerar a una borracha”.

Los intereses económicos fueron el principal motivante para la celebración del Canelo vs. Chávez Jr., pero la rivalidad genuina que existe entre ambos fue algo que allanó el camino en las negociaciones de un choque en el que el hombre más pequeño subirá al ensogado como favorito, por poseer superiores habilidades y porque, al igual que Kid Azteca, su rival intentará llegar a un peso que quizás resulte demasiado y al final pague las consecuencias.

Ismael Rubio

Licenciado en Derecho; Productor de contenido multimedia; 10 años de experiencia en Publicidad y Artes Gráficas; Promotor y Redactor de boxeo.